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domingo, 20 de marzo de 2016

Short Stories III


She forgot him the only she knew how:
By running away,
By burning bridges,
By burying the moments,
By never looking back...


There it was, again, the feeling of wanting something irrationally when you have or may have something certainly better.


When fate steps in,
Only remain in our hands to choose the ending.


I'll start from scratch,
If you want, come with me,
I can simply promise the unexpected.
I have never truly known where to go.


In this lopsidedness:
You may arrive too late for a change
Or too early to carry on as before…  


They had been seeing each other,
Everywhere,
without a word
As if a strange force
refused to keep them apart.


Not everyone can be broken into pieces: for that you would have to have fought for at least a thousand and one dreams.


In this sadness,
A future we will never share
And the hope of seeing you again
The silence falls.


Promise me that the time we are not together
will not erase everything we've been through.
Even if this exile lasts a thousand years.


It was not that the flame had extinguished
It is that just that for one day,
We had lost interest in the fire.


Sometimes I feel that the walls restraining our insatiable madness are made of crumbling rationality.


Life is an endless series of goodbyes where no matter who has left, all that remains is the soul of those who have said goodbye.


In that moment I discovered,
That smiling at you was the greatest conscious act in what had been an improvised life.


Some memories are like chasms, if you lean in, it is almost impossible to come back whole.


Words do not remove the poison,
But they relieve the pain from the wound.


If in years,
any of this still makes sense
Come back and look for me.
Life is about moments
and this...
wasn’t ours.


In my personal hell,
Demons have your laugh
I'm blind
and you are not there.


We were two toothed-gear. We were stuck on an never-ending loop. We rotated and rotated. For an instant, we touched before the wheel of time span forward. 

miércoles, 16 de marzo de 2016

Microcuentos del 1 al 15 de marzo de 2016


Se nos fue la magia
e hicimos de aquello una pseudociencia extraña
donde no nos salían las cuentas
y la inercia nos aprisionaba.

Tras caerme me di cuenta de que un camino oculto surgía a mi derecha.
Era arriesgado y diferente, justo lo que estaba buscando.

Algunas historias vuelven tras un periodo de largo silencio, como si alguien cogiera de nuevo el libro que dejó abandonado.

Te borré de mi lista de amores para la historia porque nunca fui capaz de perdonarme la forma en que arruiné las cosas.

Siempre se equilibraban
los motivos por los que te quería,
con aquellos por los que te odiaba.
Inestabilidad exacta.

Un día tus ángeles y mis demonios
rompieron esta tregua,
me devolviste la sonrisa
en tierra de nadie
y estalló la guerra.

Quizá la amistad consista en tener a quién contar dónde escondemos nuestros pilares, por si un día nos llegamos a derrumbar.

Nunca fuimos de rendirnos.
Por eso, en vez de cambiar de río cuando venía un recodo con rápidos, construíamos una mejor barca.

Al final consistía en elegir a quién traicionar:
A ti, acabando con lo nuestro.
A mi corazón, que ya no sentía igual.

Tal vez todo está tranquilo porque llevas un tiempo girándote en la frontera de tu zona de confort.
Es hora de salir fuera.

Intentamos crear recuerdos haciendo planes perfectos y pronto nos encontramos olvidando todo aquello que no fuera improvisado.

Aguantaron un poco más,
pero la suerte ya estaba echada.

Y tenía con las oportunidades la fe del francotirador.
Que deja pasar algunas ocasiones, sabiendo que tendrá un disparo mejor.

Determinadas personas vuelven a tu vida sin que haya más explicación que aprender la lección de no volver a abrir esa puerta.



lunes, 29 de febrero de 2016

#Microcuentos del 16 al 29 de febrero de 2016


Algo debe de ir mal cuando nos enseñan a no perder trenes, en vez de a recorrer el mundo buscando estaciones.

Todo en esta vida tiene un precio
y mi orgullo se quedó sin la fianza
con la que seguir apostando por este amor en bancarrota.

Como ella era imaginativa y adicta al riesgo, se aferraba a aquellas posibilidades más remotas, las que mayor caída tenían.

De todos los lugares que ha recorrido a lo largo de su vida, solo pagaría por ver a dónde va cada vez que cierra los ojos.
Y suspira.

Nada desespera más, que saber el tiempo exacto que queda para algo, a lo que aún le queda mucho por llegar.

Llevaba una cuerda atada a la piedra de salida, por lo que fueran como fueran los finales, podría volver al punto de partida.

Mordimos el polvo
y empezamos a escupir tierra de por medio.

Porque hay secretos a voces,
que es mejor mantener en silencio,
no sea que un acto de valentía,
acabe por desencadenar un incendio.

No deja de sorprenderme la facilidad con la que ciertos recuerdos, que parecían anclados para siempre, un buen día desaparecen.

Todo lobo solitario teme - y evita - las noches de luna llena por exceso de compañía.

Me niego a aceptar aquello de que el tiempo siempre acierta y nosotros estamos en el momento equivocado.


Llenaba los campos de sal
porque la vida nunca le había dado una segunda oportunidad.

Recuerda siempre los lugares que han visto tu mayor tristeza, en ellos se encuentra la brújula para cada vez que te pierdas.

Fuimos,
una rosa de papel
en una perfecta talla
carente de espinas
que quedaba a merced del viento
las noches de tormenta.

lunes, 15 de febrero de 2016

#Microcuentos del 1 al 15 de febrero de 2016


Saltamos al vacío
que seguía llenando nuestras vidas.

A veces se repetía la batalla
entre el ego y el alma
por su hambre voraz
y mi indecisión a la hora de elegir a cual alimentaba.

Hay momentos que existen ajenos al tiempo en el que vivimos,
que nos pertenecen,
aunque sus protagonistas nos parezcan ahora extraños.

Todo viaje tiene un sentimiento de destierro trascendental cuando quieres quedarte y la vida te obliga a dejarlo todo atrás.

Ya no hay forma de volver a aquellas noches de invierno en las que jugábamos a lanzar luciérnagas para iluminar nuestros sueños.

Siempre morían jóvenes
las velas con miedo a la oscuridad.

Cansada de tapar las grietas de su vida, fue valiente e hizo de ellas una ventana para escapar de aquella relación vacía.

Ciertos sitios nos atraen con un magnetismo difícil de explicar, como si una historia en el tiempo nos aguardara en ese lugar.

Era complicado entender las respuestas que nos mostraba el tiempo, sin tener aún las preguntas que nos lanzaría la vida.

Había enterrado tanto su orgullo, que cuando comenzó el camino de vuelta, se encontró un campo repleto de minas.

Se rodeaba de optimistas para seguir la corriente de viento que nos lleva a convertirnos en lo que los demás esperan de nosotros.

A veces la vida se convierte en el huracán que nos golpea hasta quitar de nuestras ramas, lo que nosotros no podemos soltar.

Nunca dejaste nada al azar.
Por eso hiciste un muro con los escombros que quedaron del puente que construimos para conectar.

Sin superpoderes,
contra un cruel villano
con muchas debilidades
y pocos aplausos.
Son héroes,
porque siguen luchando.

#DiaMundialContraElCancerInfantil 

domingo, 31 de enero de 2016

#Microcuentos del 16 al 31 de enero de 2016


Que hay ciertas tormentas que tarde o temprano nos encuentran.
Y que la única forma de librarnos de ellas es atravesarlas.

Pasada la euforia general por el nuevo año, me dediqué a cumplir las frases que los demás habían viralizado en redes sociales.

Todos somos la oportunidad perdida de alguien que fue demasiado cobarde.

Y enterramos el hacha de guerra
en la parte más estrecha de nuestras espaldas.

Ella llegó a la vida de él
como la lluvia a una zanja
y se formó un pequeño charco
donde su niño interior saltaba.

Ni el fuego más ardiente podría quemar tanto como lo hacía la cuerda a la que me aferraba.
Así que me solté...

A veces esperamos tanto a alguien del pasado, por si vuelve, que descuidamos a los que están a nuestro lado en el presente.

Malgastamos tanto tiempo tratando de dar sentido a demasiadas cosas que simplemente pasaban por pasar...

Acordamos cambios,
nuevos planes,
nuevas normas,
poner más ganas...

Pero la ilusión se había ido
y ya no había forma de recuperarla.


Todos tenemos una persona paralela,
que vive siempre al límite de entrar en nuestras vidas,
pero que nunca llegamos a conocerla.

El anciano de paraguas camina con medio cuerpo mojado.
No había perdido la costumbre de llevarlo como si ella fuera aún a su lado.

Seguimos girando en esta espiral de fuego sobre pólvora;
que se estrecha, pero no estalla,
que nos aleja, pero no se apaga.

La escritora se había quedado sin palabras,
al vender su alma al demonio,
para que él recuperara el habla.

Tú, que ^ serás importante en mi vida,
que ^ has estado a mi lado,
aunque esta historia ^ acabe,
^ volveré a estar contigo.

[^=Nunca]


Exhibía felicidad en cada sonrisa de su perfecta dentadura, mientras la tristeza sangraba por la comisura de sus labios.

En ocasiones perdemos piezas por el camino y no es hasta que algo de nosotros deja de funcionar, que no nos damos cuenta.

viernes, 15 de enero de 2016

#Microcuentos del 1 al 15 de enero de 2016



Solo somos los incumplidos propósitos de Año Nuevo de alguien que deseó que fuéramos perfectos.

Odiamos tantas cosas solo porque es más fácil que admitir que no tenemos el valor suficiente para tratar de conseguirlas.

Me quedé como un mar,
sin olas ni mareas.
Buscando en la bodega
el soplo de aire que tu risa
dejó guardado en la botella.

No es que tropecemos con la misma piedra una y otra vez.
Es que amamos la sensación de volar antes de caer.

A veces solo podemos aspirar
a que algo sea perfecto y real
durante un instante en el tiempo.
Porque es incapaz de durar más.

Me he pillado los sentidos,
con el lado corto de la mecha,
nunca he sido precavido,
siempre saltaba de cabeza.

Y cada vez era más complicado construir y recorrer senderos que unieran nuestros caminos con destinos que se iban separando.

Rompimos las reglas
y el mundo quedó a nuestra medida.

El amor se nos perdió
antes de haberlo encontrado
por buscarlo en dos cubos de basura
de distintos lados del extrarradio.

La vida me dijo que nunca jamás volveríamos a vernos.
Y aquí estoy, esperando como un niño
a que Peter Pan nos venga a buscar.

A todos nos llega el momento en el que tenemos que dejar de cruzar los dedos y empezar a trenzar las ganas con el esfuerzo.

No es casualidad que antiguamente situaran las emociones en el corazón
Una vez que dejas de sentir,
estás muerto.

El mensaje en la botella decía secamente:
"No he despreciado lo que he querido,
hasta que lo he tenido."

Escribía para descargar sus recuerdos párrafo a párrafo, para guardarlos y volver a recuperarlos cuando el daño hubiera pasado.

Algo debe ir mal cuando intentamos insistentemente contentar a nuestro "yo" del pasado y no a aquel que está aún por llegar.

miércoles, 6 de enero de 2016

Mejores #microcuentos 2015