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martes, 6 de octubre de 2015

Dos idiotas fantásticos



Hace tiempo que no le escribo una carta a nadie y he pensado que, de retomar esta nostálgica costumbre, poca gente lo merecería más que tú. Sabes que nunca entendí muy bien aquello del paso del tiempo, algunos sentimientos parecen vivir congelados en zonas invisibles de la mente. Así que si ahora mismo no me recuerdas, lo entiendo, hace ya mucho descubrí las desventajas de tener un corazón con buena memoria. A veces creo que podría sacar un historial con momentos y personas de lo más detallado.

Si mis rodeos al escribir siguen sin hacer que te acuerdes, no te preocupes, en algún párrafo de esta carta encontrarás las respuestas. No seguiré divagando: yo era la otra rueda de la bicicleta y la locura, la cadena que nos ataba e impulsaba sin detenerse ni un segundo. Nunca pensábamos en nosotros, a veces la vida te ofrece un globo y no te preguntas qué pasará cuando llegues arriba, te subes y punto. No hay vuelos todos los días. La gente nos advertía de la caída ¿Qué podíamos decir? Siempre quisimos hacer salto base.


El tiempo pasa de forma distinta cuando estas en otro mundo. ¿Fueron meses? ¿Fueron años? Prometimos que nunca íbamos a calcularlo. Por eso es probable que nunca acierte cuando me preguntan la edad. Todos somos idiotas a nuestra manera.


Siempre creímos que la locura nos atraparía y que se volvería incontrolable hasta que cruzamos la línea. Entonces nos encontraríamos en el ojo del huracán. Allí volvería la cordura. Tú eras un coche de montaña y yo el barco que fondeaba cerca de las playas. Personas diferentes que seguirían rumbos distintos. Pero ese punto no llegaba y nos vimos obligados a seguir avanzando siempre un poco más. Poco importaba que estuviéramos bordeando ya precipicios. Nos habíamos vuelto adictos a la adrenalina, necesitábamos subir la dosis, debíamos aumentar la velocidad más y más.


Tú lo llamaste destino, yo siempre fui más pragmático ante aquel hecho casual. Sea lo que fuere, nos tuvimos que separar y pienso que tuvimos suerte, no a todo el mundo se le abre así de fácil una oportunidad. Seguimos escribiéndonos hasta preguntarnos por qué eramos amigos, si siempre decíamos que la gente normal era aburrida. Y es que estábamos como recién levantados de un sueño raro, apenas podíamos articular nada que tuviera algo de sentido. Más tarde desaparecimos, no recuerdo quién le debía una carta a quién, ahora ya no importa.


No pretendo contar nuestra historia, solo darte pedazos de una llave que abre la parte de tu mente donde la dejaste guardada. Porque esta mañana encontré la única foto que nos hicimos, ya sabes, aquella justo antes de saltar. Quiero pensar que sigues atrapada en uno de los relatos que me contabas nada más despertarte, que no has abandonado tu parte más especial.


Todo el mundo necesita un amor intrascendente, para el total de una vida, pero esencial para un momento concreto de ella. Lo diré sin melancolías: fuimos seres únicos en un único momento, algo que nunca podrá repetirse. Eso es lo que lo hace perfecto. Y que siempre que mire aquella imagen, pensaré que eramos dos idiotas fantásticos viviendo eternamente un cuento.


miércoles, 30 de septiembre de 2015

#Microcuentos del 16 al 30 de septiembre de 2015


La vida es una serie de eternas despedidas donde no importa quién se va, sino lo que queda en el alma de los que se despiden.

Solo porque creas que no hay otra pieza que quiera encajar, en ese hueco, no significa que sea la adecuada.

Y si te vienes conmigo prometo que será una historia que no haya escrito nadie.
Un relato perdido sobre un interminable viaje.

Ella era preciosa
aunque no diría que fuera especialmente guapa
¿Acaso importaba?
Su sonrisa hacía que todo alrededor brillara.

La ceguera es, simplemente, los sentidos envenenados por las falsas expectativas que nos inoculamos a nosotros mismos.

En el callejón de las palabras, que nunca se dijeron, los silencios tienen eco.

Nunca le importó recorrer laberintos
hasta perder un poco de cordura
si con ello conseguía salir
con algún nuevo tipo de locura.

Me volví
tu opción no elegida
tu duda constante
tu oportunidad perdida
la ruta que no tomaste
El arrepentimiento de cada día.

-Pero bailar por bailar no tiene sentido.
-Como la mayoría de las cosas importantes de la vida supongo.

Todo irá bien,
siempre tuvimos fama de valientes
llevaremos a cuestas la carga
tan lejos como dure el recuerdo de nosotros.

El destino me buscaba las cosquillas
hasta que enloqueciera de la risa.
¿Merecía la pena aquella felicidad aunque fuera fingida?

Nunca te fíes de las personas que están enteras: 
o son demasiado frías
o nunca se han arriesgado por nada en la vida.

En ese mismo instante descubrí que sonreírte había sido el acto más reflejo que había tenido en toda mi improvisada vida.

Si se pudiera escuchar el sonido de dos personas que se piensan a la vez. Tú y yo viviríamos en una eterna tormenta de verano.

Tú crees que me conoces
que yo soy tu comba para jugar
Pero lamento decirte que te equivocas
me sobran cuerdas para saltar.


martes, 15 de septiembre de 2015

#Microcuentos del 1 al 15 de septiembre de 2015



Se ahogaba en vasos de agua,
pero su cuerpo permanecía siempre a flote.
Por eso nadie lo notaba nunca.

Así se vieron en el final.
Beso u olvido.
Los dos no podían ganar.

Tu decías
que eramos noche y día
nunca lo negué.
No fuiste capaz de ver,
cómo nos unía el ocaso
cómo brillábamos al amanecer.

Me hubiera gustado escribirte
tal y como eras
o como pudieras haber sido
si no te hubieras encerrado
en un silencio sin puertas.

A veces descubrimos un vacío
cuando escuchamos de vuelta el eco
de algo que habíamos perdido hace tiempo.

Apreciaba su capacidad
de verme sin mirarme
como si fuera invisible y a la vez
alguien realmente importante.

No encontrar nada
también puede significar algo:
Que nunca lo perdimos
que lo olvidamos
que no estamos aún preparados...

Al igual que
algunas personas no están
aunque se queden,
otras permanecen
aunque se hayan ido para siempre.

Hoy se acaba por fin
el arrojar recuerdos sobre hogueras
mañana el humo tendrá que decidir
hasta dónde queda marcada la huella.

No sé que decirte.
Ni yo me entiendo.
Será que cuando la locura llama a tu puerta
uno se acaba mintiendo y dice:
-Sigo cuerdo.

Fuimos héroes sobre un tablero
evitando sufrir daños
intentando no perder(nos).
Pero al final
Cobardes
nos retiramos del juego.

Vivía en últimos momentos
en principios inesperados
en noches de desenfreno
donde el tiempo no se para
y solo queda el recuerdo.

Yo estoy aquí
con los versos que nunca mereciste.

Tú estas ahí
con los besos que nunca me cediste.

La distancia es así
Triste.

Hicimos fotos antes, durante y después.
Para captar un instante que nunca llegaría: la locura que nos hacía estremecer.

Vuelvo a leer las conversaciones
que un día tuvimos nosotros
pero no encuentro el momento

en que empezó a darnos miedo todo.

lunes, 31 de agosto de 2015

#Microcuentos del 16 al 31 de agosto de 2015




Lo nuestro fue un amor de probador.
De ajustes e intentos,
de indecisión,
de no combinarnos a tiempo
y 15 días de devolución.

Si bien es cierto que nos dieron la oportunidad de elegir los finales, qué complicado resulta acertar la fecha exacta.

Los días estaban contados
pero de pequeños dejamos de llevar la cuenta.
Ya no podemos recordar,
solo disfrutar lo que nos queda.

Cuando todo cambió
me decidí a huir bien lejos.
Viajar te da las herramientas para volver al principio,
partiendo desde el final.

No entiendo cómo nos encontramos de nuevo.
Debe ser que nunca dejé de buscarte,
porque ni el azar justifica ya tanto encuentro.

La mala suerte de buscar
cosas que hace tiempo se perdieron
y como consecuencia encontrar
aquellas que ya no son lo que fueron.

No es que se hubiera apagado la llama,
es que simplemente un día,
dejó de interesarnos el fuego.

No nos damos cuenta de hasta que punto ciertos hechos nos han cambiado hasta que un viejo amigo nos mira con ojos de extraño.

A veces, tanta racionalidad junta, solo es la muralla que contiene una insaciable locura.

De un tiempo a esta parte
hay algo que no me funciona bien ahí dentro
y me da miedo asomarme 
por si no me encuentro.

Ella seguía con el corazón en camuflaje
porque su guerra no había terminado.

Como tantas otras veces terminó sin acabar
con un pasillo inmensamente estrecho,
sin puertas,
y con mucho tiempo para andar.

Me reconcilié, un poco, conmigo mismo
cuando recordé lo andado
porque cuando las cosas van mal
es fácil olvidar el pasado.

Se quedó con el único capaz de construir, cada día, algo diferente con los trozos que habían quedado de ella.

No había en su mirada una pizca de cordura.
Pero existía, en cambio, racionalidad en su locura.
Y alguien sabría encontrarla.

Sigo con la sensación de que últimamente la mayoría de finales están durando más que los principios.




sábado, 15 de agosto de 2015

#Microcuentos del 1 al 15 de agosto de 2015



Prométeme que el tiempo, que estemos sin vernos, no borrará todo lo que hemos pasado.
Aunque este destierro dure miles de años.

Al caernos en marcha comprendimos:
que medio camino nos habían llevado
y el otro medio lo debíamos recorrer por nosotros mismos.

Dependiendo de la importancia, de la hoja arrancada, notarás que suena más o menos hueco el pasar de sus páginas.

Estar parado no significa siempre un final.
A veces, detenernos a tiempo, puede brindarnos una segunda oportunidad.

Era imposible abandonarla,
porque ella nunca había estado ahí,
solo dejaba recuerdos a su paso
y era imposible de seguir.

Nunca debí mirar atrás
solo porque tú pusieras
espejos
cada vez que avanzaba en mi deriva.
Ahora no distingo
el futuro del cristal.

Sentía que avanzaba en contra de su propia felicidad, cuando tenía que dejar tras de sí, el único sitio en el que quería estar.

Aprendimos a mirar,
de una ojeada,
pero sin dejar de vernos,
y no pudimos observar,
que aquellas vistas,
nos estaban dejando ciegos.

No dan segundas oportunidades.
Algunos momentos pisan tan fuerte a su paso, que destruyen los puentes con solo cruzarlos.

Cada uno intentaba arrastrar al otro hacia su locura.
Hasta que descubrieron que solo eran salas separadas bajo una misma cúpula.

Tú esperabas
que yo estuviera bien,
como si mi mente racional,
pudiera detener,
mis latidos en el tiempo
y no morir.
En el intento.

Debiste entender,
que solo intentaba huir,
de ese abismo emocional,
que dejamos entreabierto
por si uno de los dos quería volver.

El regalo perfecto pasó de mano en mano hasta que alguien lo consideró demasiado valioso para entregarlo.
Al perder su esencia, desapareció.

Andaba buscándote
para que la realidad sobrescribiera el cuento,
que la imaginación y el tiempo
me habían contado sobre ti.



viernes, 31 de julio de 2015

Microcuentos del 16 al 31 de julio de 2015


"Prometimos nunca ser héroes,
pero alguien tenía que salvarnos.
El precio fue una soledad anónima 
que nos perseguía a cada tramo"

"El día que muera será porque me abandoné a mí mismo
En mi espíritu rebosa ADN de superviviente
y ni la muerte puede impedirlo."

"Aunque protege de los fuertes golpes
ninguna armadura resiste suficiente el desgaste
que la corrosión del tiempo provoca."

"Todos aquellos que dicen estar igual que cuando empezaron,
es porque han olvidado muy pronto el camino y todo lo que en él andaron."

"Nadie sabe cuánto duró
pero estuvo cronometrando
el tiempo que necesita un recuerdo
para volverse nostálgico
y no hacer más daño."

"En una ruptura final 
siempre hay uno que no quiere ver 
y otro que no quiere ser visto.
Por eso los ojos nunca se encuentran."

"Tras todo lo que ha pasado
lo que yo he cambiado
y el tiempo transcurrido
Paradójicamente
solo podría ser yo mismo.
Contigo."

"Nada nos cuesta más que aceptar que alguien ha cruzado una línea de no retorno
Que ha cambiado y que ya no volverá a ser igual."

"Nadie bajó jamás a las profundidades de mi ser
y de hacerlo quedarían atrapados
en un mar de sombras
perseguidos por mis miedos."

"Los días perfectos no entienden de planes 
fluyen como el viento
y es lo bueno del azar 
que puede llegar en cualquier momento."

"A veces es complicado discernir, 
si te sujetas para no caerte
o si lo haces a una carga que te impide seguir."

"Con la tristeza que da 
un futuro que no compartiremos
y la esperanza de que algún día volveremos a vernos;
se crea este silencio."

"Sabes que me iré al olvido, como tantos otros. 
Y que me echarás de menos 
como yo lo hice de aquellos 
que un día fuimos nosotros."

"Que si voy a perder 
no tenga la necesidad de ganar a toda costa
porque no todos los vacíos
se pueden llenar con cualquier cosa."

"Y por más que lo intento no consigo recordar 
el último día en el que tu sonrisa 
coincidió con la mía 
en un mismo lugar."

"La distancia no era cortante 
pero nos apuntaba con un cañón 
el revólver podía salvarte 
pero, a mí, la ruleta rusa no.
Y jugaste."

jueves, 30 de julio de 2015

#Microcuentos del 1 al 15 de julio de 2015




"El olvido que es un duro negociador

y no admite regalos
que sabe el precio de tus recuerdos
y no duda a la hora de cobrarlos."

"En este principio de cuerda perfecta
que se ata a mi mirada
sin nudos
y al tocarla
tu risa estalla
como una sinfonía inacabada."

"Recuerdo vagamente lo que fui
seguro algo queda de aquello
sin embargo algunos cambios son inciertos 
Y he empezado a temerlos."

"Pese a que la humanidad tenía el mismo sistema horario, el tiempo no pasaba igual para todos y yo siempre llegaba tarde a tu lado."

"El ser humano comparte la esencia de la mentira
ya que cuanto más se acerca a la verdad, más posibilidades tiene de desaparecer."

"Aquellos mapas carecían de un tesoro que yo pudiera desear
pero disfrutaba la aventura
las playas
ver cada mañana el mar."

"Cuando anochece
aún puedo vera lo lejos en la distancia
las líneas de luz que dejan las puertas que dejé entrecerradas."

"Perdí mi barco
no sabía dónde estaba
los caminos eran peligrosos
y a veces me ahogaba
Pero sabía el rumbo
y hacia allí avanzaba"

"Me vuelvo al principio

no sé muy bien a cual
comencé tantas cosas
que no todas han tenido su final
Quedan tres puntos
Queda un Continuará"

"El destino solo era una línea temporal más, de entre todos los futuros posibles. Con pistas escondidas y cercana a la felicidad."

"Entonces piensan a la vez
uno en el otro
y el otro en uno
tres pasos en la arena
que parecen un mundo."

"No hay nada peor que tener que empezar, otra vez, aquello que no quisiste acabar bien.
Historias enlazadas con hilos de volver."

"No te dejes engañar por mi aspecto.
Las arrugas habitan en mi alma como las muescas de un recluso que cuenta los días en su jaula."

"Desequilibrio impuesto.
Tu mío,
era mi nuestro."

"Esto puede ser el final de todo
y pese a que tú sobrevivirías a cualquier comienzo.
¿Cuánto te estas esforzando por mantenerlo?"